Utilización, conservación y mantenimiento
La cocina es la estancia donde debido a las distintas e intensivas funciones que tienen lugar en la misma, preparación de alimentos (cocer, freír, asar, cortar, etc), operaciones de limpieza (lavar, fregar, generación de residuos) y su utilización como espacio en el que se desarrolla gran parte de la actividad diaria, se producen múltiples situaciones que pueden dar lugar a desgastes o deterioros en sus muebles.
Todo ello hace que los muebles de cocina esten sometidos a unas condiciones de uso muy exigentes, y por esta razón, nuestros productos están diseñados y fabricados con materiales adecuados y bajo estrictos controles de calidad.
No obstante, es preciso atender a las siguientes instrucciones que facilitan la duración y el óptimo rendimiento de su instalación.
Utilización.
- Prescindir de realizar operaciones de corte directamente sobre la encimera.
- Cuando se cocine con fuego de gas, impedir que la llama se extienda hasta afectar a la encimera o copete.
- No colocar directamente sobre la encimera recipientes recién retirados de horno o placa.
- Evitar una exposición prolongada de agua o cualquier otro líquido vertido sobre los distintos muebles de la instalación, especialmente la encimera.
- Utilizar elementos de extracción en las operaciones de cocinado.
- Mantener sin obstrucciones las rejillas de aireación instaladas con los distintos electrodomésticos.
- Realizar el almacenamiento sin sobrepasar las recomendaciones de carga máxima.
- Impedir la sobreexposición de los distintos elementos a la luz solar.
Conservación y mantenimiento.
El estado y la duración del mueble de cocina dependerá fundamentalmente de un adecuado mantenimiento para lo que es imprescindible atender a las siguientes instrucciones sobre limpieza y productos a utilizar que favorecen la correcta conservación de la instalación.
- No limpiar los cantos con productos que contienen diluyentes o acetona, ya que se podrían deformar o reblandecer.
- Los barnices utilizados son hidrófugos y no hay que rayarlos ni exponerlos a temperaturas elevadas.
- Extremar el cuidado en la limpieza y secado de estos acabados.
- Si el agua de su zona es muy calcárea, es posible que se formen depósitos de manchas blancas, que desaparecen fácilmente con agua caliente y bicarbonato o con la aplicación de productos comerciales anticalcáreos.
- Para obtener un secado sin ningún tipo de huellas se aconseja la utilización de papel de cocina.